La Casa Gribushin

La Casa Gribushin está ubicada en la ciudad de Perm, posee más de una docena de años, siendo ésta, uno de los edificios más bellos de la ciudad, y no es de extrañar ya que se reconoce como un monumento arquitectónico del siglo 19.En aquella época, los comerciantes poseían 5 casas, pero hasta la fecha sólo una sobrevivió. Es el único edificio en la región de Perm, con un estilo ecléctico único. Todos admiran el modelo original de la arquitectura, el cual es visitado no sólo por los huéspedes de la ciudad. De hecho, muchos creen que la edificación se trata de una mansión Gribushin que se describe en la novela “Doctor Zhivago” del autor Boris Pasternak.

El edificio fue construido en 1897, y fue diseñado por el arquitecto AB Pérmico Turchevicha Art Nouveau. Inicialmente, la casa pertenecía a la familia de uno de los funcionarios, pero desde entonces, cambió de dueños en varias ocasiones, e incluso fue comprado por S. M. Gribushinym, conocido empresario y filántropo ruso.

La familia Gribushin vivió en la mansión durante más de 10 años. En 1915, el jefe de la familia murió, y 4 años más tarde, todos los demás miembros de la familia noble se fueron al extranjero, donde posteriormente la casa pasó a ser de las autoridades. Con el inicio de la revolución de octubre, comenzó a pasar de mano en mano, es decir, fue la tienda del oficial de la guarnición, luego un hospital militar, y más tarde el dispensario de tuberculosis. En última instancia, la Cámara aprobó el Hospital de Niños, que se encontró allí hasta el año 1988.

A mediados de los años 90 el edificio estaba casi completamente restaurado, pero debido a la falta de financiación de la fachada, sólo faltaba pintar, por lo que la pintura se preparó como una asistencia de beneficencia. Posteriormente la mansión fue restaurada.

Lo que es interesante

El interés principal de la Casa Gribushin, son las características arquitectónicas del edificio, en donde sus arquitectos crearon de técnicas del arte tradicional barroco, además del clasicismo utilizado. El edificio posee colores azul y blanco utilizando donde claramente se divide la fachada en columnas.

Las paredes tienen una estructura muy compleja, las cuales se componen de varias capas de ladrillos y alerce. Pero, el diseño más representativo de la mansión es su ornamentación, la cual está acompañada de molduras y elementos decorativos, los cuales están presentes no sólo en el frente de la misma, sino que también en las dieciocho habitaciones que la conforman. Los rostros de las mujeres, presentes en las decoraciones en relieve, fueron copiadas de una foto del archivo de la familia Gribushin.

Al final, el Centro Cultural en el siglo XX, restauró la casa y empezó a revivir antiguas tradiciones culturales. Allí se presentan dramas yendo a los intelectuales locales y veladas musicales. Actualmente en la mansión se organizan de manera constante, conciertos de música clásica.

 

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